Es una técnica no invasiva que entrena al cerebro para optimizar su funcionamiento. El neurofeedback ha sido considerado una intervención no farmacológica prometedora para trastornos mentales como ansiedad, desregulación emocional, problemas de sueño… tanto de forma aislada como en combinación con otros tratamientos. Puede mejorar no sólo condiciones psicológicas, sino también problemas orgánicos como las migrañas, la epilepsia o la fibromialgia. Esta terapia posee un amplio aval empírico y un número creciente de publicaciones apoyan su eficacia en problemas de ansiedad, depresión, impulsividad, obsesiones, fibromialgia, daño cerebral y otros problemas o patologías. Sin embargo, el ámbito donde existe mayor evidencia empírica es en el tratamiento del trastorno por déficit de atención (TDA/TDAH), siendo considerado como un tratamiento bien establecido, eficaz y específico, al mismo nivel que la farmacología, de acuerdo a la Asociación Americana de Psicofisiología Aplicada y Biofeedback (AAPB).