Cuando pierdes la conexión en tu relación, entonces puedes sentir menos interés por tu pareja, que hay una distancia y muchas dudas, mientras que a tu pareja le sucede lo mismo, y eso puede llevar a que una relación que empezó bien y que parecía muy prometedora se destruya por completo. La conexión es ese vínculo que los une y que se debe trabajar de manera constante para que no se pierda. Sin un vínculo emocional, no te vas a sentir cercano a la otra persona y eso puede tener consecuencias negativas para la comunicación, el sexo, la intimidad, las metas y todas esas cosas que ayudan a que las relaciones perduren y sobrevivan al paso del tiempo y a los problemas.
La conexión en tu relación y 5 razones por las que se pierde
“Solo porque hayas perdido sentimientos en este momento no significa que nunca podrás recuperarlos”, explica Very Well Mind, sumando que las relaciones pasan por momentos buenos y malos a lo largo de su historia, y siempre existe la posibilidad de mejorar y de recuperar la felicidad, pero hay que estar dispuestos a hacerlo y a ir hasta la raíz del problema.
Lo que pasa cuando hay mentiras, secretos, engaños e infidelidad es que la confianza empieza a sufrir y puede llegar a destruirse por completo, lo que también crea la sensación de que no hay seguridad ni apoyo emocional, y eso significa que las bases de la relación no son muy estables, dice Very Well Mind. Hay que tomar en cuenta que no todas las mentiras son necesariamente malas, como las que decimos para proteger a la otra persona, pero, en general, se necesita tener la seguridad de que la otra persona está siendo honesta y abierta.
La comunicación es un elemento muy importante en las relaciones de todo tipo, ya que ayuda a resolver problemas, a entender necesidades, a saber si se está trabajando por el mismo objetivo y para conocer a las personas de las que nos rodeamos. Cuando esta falla, eso es una señal de alerta importante, y el principal problema es que, si la situación no se atiende, entonces puede empeorar y llegar al punto en el que ya no se cuentan nada y todos se sienten solos.
Los problemas de respeto son otra razón común por la que las relaciones fracasan, dice Very Well Mind. Esto se refiere a cosas como la manera en la que manejan las discusiones, cómo se hablan el uno al otro, el respeto a los límites, a los acuerdos establecidos, a la privacidad de la pareja y más.
Lo que no se debe permitir son las humillaciones, los insultos, los gritos o los malos tratos, ya que eso destruye el vínculo, pero también tiene consecuencias negativas para la salud mental y el bienestar de las personas.
Tener prioridades y objetivos en común ayuda a que las parejas se mantengan conectadas, ya que, de una forma u otra, se sienten como un equipo y que tienen el apoyo del otro. No tienen que ser exactamente las mismas, pero las prioridades deben estar alineadas, en especial cuando se trata de lo que es importante dentro de la relación y de la vida que se está construyendo.
Very Well Mind pone el ejemplo de los hijos, cuando uno los quiere, pero la otra persona no, entonces eso es un gran problema.
La intimidad no solo es física, también puede ser emocional e intelectual, pero el sexo sin duda es una parte importante de las relaciones de pareja (a menos que se haya decidido no tenerlo por parte de los dos y de manera consciente).
El contacto físico, según explica Very Well Mind, ayuda a que se libere oxitocina, la hormona del amor, en el cuerpo, y es importante que eso no se pierda porque ayuda a sentir felicidad, a reducir el estrés y a fortalecer la conexión.
Por otro lado, la psicoterapeuta especializada en parejas, April Eldemire escribió en Psychology Today que hay algunos puntos que se repiten en la mayoría de las parejas que están desconectadas:
Estrés laboral, familiar y/o monetario
Cambios importantes en la vida, como una nueva carrera, el nacimiento de un hijo o la pérdida de un ser querido
Pasatiempos o intereses nuevos o cambiantes
Eventos globales estresantes
Nuevas limitaciones de tiempo
Problemas de salud mental y/o física.
Cuestiones no resueltas dentro del propio matrimonio, incluida la infidelidad emocional, física y/o financiera