Si algo nos ha traído el cambio de paradigma social de estas últimas décadas es la diferencia entre generaciones en cuanto a pensamiento, modo de vida y, sobre todo, emocionalidad. Las guerras entre progenitores e hijos están a la orden del día y no siempre se resuelven con la independencia, por lo que muchas personas se preguntan cómo liberarse emocionalmente de sus padres. Existe una creencia asentada e inconsciente de que los humanos, al igual que el resto de los animales, maduramos y nos separamos de nuestros padres de manera natural, tanto en el plano físico como en el emocional. Sin embargo, y a diferencia del ave que empuja a su polluelo fuera del nido o de la primate que se niega a seguir llevando a su niño a las espaldas, nosotros seguimos manteniendo el vínculo. La dependencia emocional entre padres e hijos esta toxicidad en las relaciones suele tener de fondo una dependencia emocional que no se resuelve, lo que mantiene el ciclo de conflictos que no termina. Como te podrás imaginar, liberarnos emocionalmente de nuestros padres cuando existen dinámicas codependientes es una tarea ardua. Es posible que te encuentres en este punto que se ha mencionado. Has detectado la codependencia, sabes que os hace daño a ambos y quieres terminar de sufrir. Sin embargo, ¿por dónde empezar? Aquí tienes algunas recomendaciones útiles. La introspección y la reflexión no son suficientes para superar una dependencia emocional que se ha gestado durante toda una vida. En estos casos, lo mejor es acudir a un profesional de la psicología, en especial si vienes de una familia desestructurada o de sufrir abusos.