La inseguridad es un tema muy presente en nuestros pacientes y procesos de terapia en el IEPP de manera habitual.
Si te sientes inseguro o insegura, puedes mejorar dejando de luchar por ser perfecto, identificando y potenciando tus puntos fuertes, y dejando de compararte constantemente con otros.
La perfección no existe, así que acepta y aprende a disfrutar de las imperfecciones.
Tus cualidades, virtudes, destrezas y fortalezas personales son cruciales para superar la inseguridad.
Llena el día a día de emociones agradables y positivas, busca y organiza algo de tiempo para llevar a cabo tus aficiones, hobbies, esas actividades que te aportan vitalidad y te hacen desconectar.
No te aísles, oblígate a salir y relacionarte con tus amigos y amigas, celebra cada éxito que consigas y cada meta alcanzada por muy pequeña que sea.
Acoge las críticas y trata de asumirlas desde un punto de vista constructivo, no te lo lleves al terreno personal.
Sé más flexible y busca esa escala de “grises” maravillosos que puede haber entre los dos extremos.
Cuida día a día tu autoestima, sé capaz de identificar tus puntos débiles y mejorar.
La inseguridad puede estar relacionada con experiencias pasadas, así que es fundamental trabajar en superar esos miedos y pasar página de una vez por todas.
Si la inseguridad es incapacitante, busca ayuda profesional de un psicólogo.