Un hermano o hermana es aquella persona de la misma generación, con una edad parecida, que forma parte de la familia, que se convierte en nuestro primer amigo, cómplice, compañero de juegos.
Sabemos que, la relación de hermanos y hermanas es única, irrepetible y muy especial.
Este vínculo constituye uno de los más fuertes y duraderos que existen en la vida de las personas.
Como personas adultas y responsables de estos niños, niñas y adolescentes, debemos generar condiciones de bienestar y protección que motiven y enseñen a los hermanos/as a convivir de una manera natural y saludable.
Recordemos que los hijos e hijas aprenden de su familia nuclear, por lo que debemos tomar la responsabilidad de generar en todo momento una relación basada en la comunicación, respeto, cariño y amor para que los lazos de hermandad sean más fuertes y las niñas y niños sean adultos con valores y encuentren en sus hermanas y hermanos el apoyo y confianza que los hagan siempre ser una familia unida.