Para ayudar a tu hijo a hablar en público, es importante fomentar un ambiente de apoyo en casa donde se sienta seguro para expresar sus pensamientos y emociones.
Escucha activamente, presta atención a lo que dice, muestra interés y valida sus emociones.
Involúcrale en conversaciones cotidianas como las cenas o salidas familiares para que se exprese sin presiones.
Identifica la raíz del miedo, ayúdale a reconocer qué es lo que más le preocupa y normaliza la incomodidad explicándole que muchos adultos también tienen miedo de hablar en público.
Practica con él en un entorno seguro, como hablar frente al espejo o con amigos y familiares, para que se sienta más cómodo.
Trabaja la respiración y el control del estrés enseñándole técnicas de relajación y respiración profunda.
Establece metas pequeñas y alcanzables para aumentar su confianza, iniciando con exposiciones pequeñas y celebrando logros pequeños.
Fomenta la autoconfianza enseñando la importancia de los errores y resaltando sus puntos fuertes.
Si el miedo es intenso, considera la ayuda profesional de un psicólogo especializado en adolescentes.