Dialoga contigo mismo
Es importante racionalizar los miedos propios, así que resérvate un espacio de tiempo previo a realizar la actuación para hablar contigo mismo: ¿Por qué has decidido llevar a cabo el proyecto?
¿Cómo voy a reaccionar a las críticas positivas y negativas?
Si has decidido llevar a cabo el proyecto con todo el esfuerzo que conlleva es porque seguramente te apasiona, así que transmite esa sensación y si no les gusta tómalo como un aprendizaje “para llegar al éxito hay que caer varias veces”.
Paséate por el escenario
Intenta llegar al lugar donde vas a actuar unas horas antes y tómate tu tiempo para moverte por el escenario.
Toma contacto y familiarízate con el espacio.
Te sentirás mucho más seguro cuando salgas a escena porque ya habrás interactuado con el entorno donde se va a desenvolver la obra.
Apóyate en tu equipo
Actúes en grupo o en solitario, siempre hay personas a tu alrededor que te han ayudado o apoyado para lograr llevar a cabo el proyecto.
Hacer equipo y apoyarse los unos en los otros ayuda a ganar confianza y valentía sobre las tablas.
Un equipo, una responsabilidad compartida.
Crea tu propio ritual de relajación
El efecto placebo de un ritual de relajación puede convertirse en nuestra mejor arma para afrontar el miedo escénico.
Si creas tus propios métodos de relajación antes de salir al escenario y los aplicas cada vez que vayas a actuar, al final se convertirá en algo rutinario, por lo que también normalizará la acción de subirse posteriormente al escenario.
Afróntalo como experiencia a disfrutar
Cuando estés sobre las tablas, intenta normalizar la situación.
Al fin y al cabo, son personas a las que les interesa lo que haces y han venido a escucharte.
Trata de crear una atmósfera agradable a tu alrededor, dialoga con ellos directamente o a través de tu obra como si de personas cercanas se tratasen.
Ese trato familiar es algo muy valorado por el espectador.
Disfruta mientras lo haces, ya que por algo los artistas hacemos arte, ¡porque nos apasiona!
Sabemos que no todas las técnicas pueden aplicarse a todas las personas, pero esperamos que alguna de ellas te sea de utilidad y que la apliques cada vez que sientes miedo escénico.