Los niños con un temor irrazonable a la escuela pueden: sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto demostrar apegamiento excesivo en su comportamiento demostrar una preocupación o temor excesivo acerca de sus padres o de que puedan hacerse daño ser la sombra de su madre o de su padre en la casa tener dificultad para dormirse tener pesadillas tener un temor exagerado a los animales, monstruos y ladrones temer quedarse solos en la oscuridad pueden tener rabietas severas cuando se les obliga a ir a la escuela. Los efectos potenciales a largo plazo (ansiedad y desórden de pánico al llegar a adultos) pueden ser muy serios para un niño con ansiedad por la separación persistente y que no recibe ayuda profesional. Los niños mayores o los adolescentes que se niegan a ir a la escuela padecen por lo general de una enfermedad más grave y a menudo requieren un tratamiento mas intensivo. El miedo irracional y el pánico de dejar la casa/padres e ir a la escuela se puede tratar con éxito. Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil y a la negación de asistir a la escuela, pero estos temores pueden tratarse exitosamente con ayuda profesional. Cuando los temores persisten, los padres y el niño deben de consultar con un profesional de la salud mental capacitado, quien trabajará con ellos para desarrollar un plan para hacer regresar de inmediato al niño a la escuela y a otras actividades.