:

¿Puede tu personalidad cambiar después de un trauma?

Alex Torres
Alex Torres
2025-07-09 07:54:24
Count answers : 22
0
Tras sufrir un ictus o un traumatismo craneoencefálico, mi familiar no es la misma persona. Y es que nuestro cerebro, además de ser la sede de nuestra capacidad de movernos, sentir, hablar y pensar, también lo es de nuestra empatía, nuestro autocontrol, nuestras emociones y nuestro conocimiento de las normas sociales implícitas. No es de extrañar que, al igual que se alteran aspectos físicos, de comunicación y cognitivos, también lo hagan componentes emocionales, motivacionales y sociales. No obstante, estos cambios van a depender de la personalidad previa y del tipo de lesión. Estos cambios de personalidad tras un DCA son aún más llamativos si la personalidad previa era muy diferente, por ejemplo, personas más introvertidas o calladas; mientras que tiende a normalizarse si la personalidad previa era similar. Es importante tener en cuenta que las alteraciones de conducta descritas son derivadas de un DCA, y no son comportamientos intencionados, es decir, la persona no los hace a posta. Al igual que ocurre a veces con los problemas de atención y memoria, que son interpretados como “no me quiere oir”, “no me hace caso”, o “se acuerda de lo que le interesa”; los problemas de conducta son más fácilmente atribuibles a la voluntad, “es un malhablado”, “se ha vuelto un egoísta”, o “se ha vuelto un vago”. Concretamente, la intervención neuropsicológica en estos casos está orientada hacia 2 pilares fundamentales: Psicoeducación a la familia y el/la paciente. Comprender qué es lo que le pasa a la persona y cómo se explican las conductas problemáticas es fundamental para generar un cambio. Una parte fundamental del tratamiento es aprender qué es lo que ha cambiado en la persona, saber en qué fijarnos y cómo puedo cambiar ciertas conductas o el entorno para minimizar o modificar el impacto que tengan. Junto con ese aprendizaje se introducen técnicas que ayudan a generar un cambio en las rutinas, generar otras nuevas o disminuir la frecuencia de algunas conductas. El abordaje apropiado de las alteraciones de conducta tras un DCA es aquel que permite aprender a identificar estas dificultades a la vez que ofrece herramientas, al paciente y su círculo cercano, para generar un cambio.
Oriol Pelayo
Oriol Pelayo
2025-06-29 12:33:39
Count answers : 15
0
La alienación está relacionada con múltiples formas de angustia postraumática. Sentirse más alienado se ha asociado con una peor gravedad de los síntomas de TEPT, depresión y disociación. La alienación explicó los vínculos entre las historias de trauma y el estrés postraumático y los síntomas de depresión, incluso cuando se toma en cuenta el apoyo social, la soledad y la alexitimia. Si la alienación es parte del daño del trauma, entonces la conexión debería ser parte de nuestra respuesta. Una llamada telefónica puede ayudar mucho a comunicar que los sobrevivientes no están solos y que las personas entienden y se preocupan por lo que les sucedió. Cada uno de nosotros puede concentrarse en escuchar y responder con ayuda práctica cuando las personas nos revelan traumas como la agresión sexual. También podemos cambiar la forma en que hablamos y colaboramos para abordar el trauma, particularmente la violencia íntima. Al hacerlo, comunicamos que los sobrevivientes no están solos, que todos tomamos el problema en serio y que el cambio es posible.
José Manuel Rodrigo
José Manuel Rodrigo
2025-06-29 11:35:10
Count answers : 23
0
Los traumas son una herida o choque emocional que afectan psicológicamente y en algunos casos, físicamente, a personas de todas las edades después de vivir una situación o evento de angustia. La disociación como mecanismo de defensa ante el trauma o evento traumático es un intento de nuestra mente para protegerse y evadirse ante una situación que sobrepasa nuestros límites. Esto a largo plazo daría lugar a notables consecuencias y secuelas en nuestra salud mental si no se trata correctamente, como ansiedad, depresión, estrés, ataques de pánico y pensamientos suicidas. Se llega a la disociación debido a que es un mecanismo de defensa que activa el cerebro humano cuando detecta un peligro psicológico con el objetivo de separarnos de la realidad y crisis, es decir, se trata de un modo de evadirse de la realidad. Los síntomas de la disociación son diversos y varían según la persona, pero algunos de ellos serían los siguientes: Cambios en el comportamiento y estado de ánimo. Cuando la disociación se convierte en algo persistente y causa significativa de malestar, puede estar asociada con trastorno de personalidad, como el trastorno de identidad disociativo.