Por supuesto que necesita hablarle, platicar, dar palabras de aliento. A pesar de la gravedad y del estado de sedación está comprobado que los pacientes pueden escuchar. Si a esto agregamos que experimentan delirio, estrés y soledad pues siempre es bueno que el paciente pueda percibir voces familiares al lado mientras lucha por su vida. Un estado de shock, condiciona un déficit de flujo sanguíneo y oxígeno a todos los órganos; cerebro, riñón y corazón son los más sensibles a esa baja de circulación, en el cerebro se manifiesta por inconsciencia. Es muy posible que durante la fase aguda, esto es, cuando se produce la caída de flujo sanguíneo al cerebro, efectivamente no escuchen, sin embargo, al recuperarse el flujo las cosas cambian. Cierto que el nivel de sedación influye, así como muchos otros medicamentos, pero está documentado que los pacientes escuchan aún bajo el efecto del sedante. Quienes trabajamos en terapia intensiva, nos damos cuenta de eso, y no es raro que los pacientes comenten cosas que escucharon, con santo y señas. Muchos sufren delirio, esto es, una distorsión de la realidad, otros presentan daño al cerebro que los imposibilita para comunicarse, aún así, en ellos no se puede asegurar que no escuchen. Platíquele a su paciente, estimúlelo, eso puede hacer pequeñas o grandes diferencias. Es difícil de decir, ya que en su mayoría éstos pacientes están sedados, por lo que la actividad cerebral está deprimida. Sin embargo depende mucho del nivel de sedación. Como menciona la doctora, depende de si están sedados o no, si desarrollan encefalopatía séptica por ejemplo, y aunque escuchen, es relativamente común que sufran desorientación y no comprendan bien lo que escuchan. Si está despierto sí escucha. Si está dormido por sedación e intubado y con respirador artificial no escuchará.