Cuando un paciente sale de la Unidad de Cuidados Intensivos y pasa a planta es una buena señal, signica que su cuerpo, sus constantes vitales, han respondido adecuadamente a la terapia intensiva y su estado de salud es lo suciente bueno como para seguir recuperándose en una habitación del hospital. Sin embargo, tras pasar por la UCI, sobre todo en los casos más graves o de estancia más prolongada, el paciente suele necesitar un tiempo extra para recuperarse y superar posibles secuelas, lo que se conoce como síndrome post-UCI. La doctora Ángela Algaba explica que el síndrome post-UCI es un conjunto de secuelas físicas, cognitivas y psicológicas que sufren muchos pacientes que ingresan en UCI, con una estancia prolongada o que les afecta de manera especial, y que implica un deterioro, al menos temporal, en su calidad de vida. Síntomas después de pasar por la UCI Por lo que se refiere a los efectos sobre el estado físico del paciente, los síntomas que la mayoría experimenta son debilidad, agotamiento y dolor. En el área cognitiva, tras un ingreso suelen manifestarse problemas de atención y memoria. En el plano de la salud mental, son muchos los pacientes que incluso fuera del hospital siguen experimentando episodios de ansiedad, depresión y, a veces, trastorno de estrés postraumático. También, en función de la incidencia del Covid, del grado de ocupación de la unidad y del propio estado de salud y conciencia del paciente, existe una apuesta importante por facilitar su contacto con la familia, bien de manera personal bien a través de vídeollamadas. Los profesionales apuestan por abordar directamente las secuelas de estos ingresos incluso mientras el paciente termina de recuperarse en planta, ya que en ocasiones pueden resultar traumáticos. Ese tratamiento puede ser individual, pero se considera muy positiva la puesta en común de experiencias.