Los patrones de conducta son una serie de pautas de comportamiento que las personas que viven en sociedad siguen. Estos patrones de comportamiento, también se conocen como patrones psicológicos. Se manifiestan cuando se convive con familiares y la persona se va desarrollando en la sociedad, estos patrones se pueden repetir en diferentes generaciones familiares, por lo que para muchos se concibe como algo natural o innato. Cuando hablamos en psicología de patrones de conducta se refiere a acciones y/ o formas de pensar que una persona tiene en momentos determinados. Estos patrones son aprendidos mediante la convivencia con los miembros de la familia y con la sociedad, que regulan el comportamiento de los individuos desde que nacen, por lo que tenemos que decir que no son patrones innatos de conducta. También vienen de las propias vivencias de la persona, y dependiendo de los resultados que obtenga, se guardan y vuelven a ser usados tanto para bien como para mal. Estos patrones de personalidad se repiten de forma automática en las personas, debido a esto, muchas veces no se es consciente de que se están haciendo. Una pauta de conducta no es más que una conducta aprendida. Según van creciendo los individuos, tendrán diversas experiencias en diferentes lugares: escuela, universidad, el hogar o el trabajo. En esos lugares se desarrollarán los patrones de comportamiento, que funcionan para adaptarse a dichos lugares. Los primeros patrones, se aprenden en la familia, por ejemplo, cómo actuar en diferentes situaciones. Los patrones son únicos e individuales, pero muestran elementos similares con el comportamiento en sociedad. Influyen aspectos psicosociales.