Hay distintos factores que pueden desencadenar la inseguridad en alguien.
Estos son algunos de ellos:
1. Necesidad de control
Se puede afirmar que la resistencia a asumir riesgos al momento de tomar decisiones incrementa considerablemente la posibilidad de experimentar inseguridad.
2. Miedo a afrontar los problemas
Aquellos que evitan enfrentar los problemas experimentan una sensación de alivio a corto plazo, pero aumentan la probabilidad de sentirse inseguros.
3. Carencias afectivas durante la infancia y adolescencia
El tipo de educación y apoyo que una persona recibe de sus padres, hermanos, abuelos e incluso amigos durante su desarrollo es gran parte de la base de su autoestima.
4. Genética
Es importante entender que cada persona nace con una disposición genética que influirá directamente en su propensión a la ansiedad en el momento de afrontar las relaciones sociales, tomar decisiones o incluso para disfrutar de sus tiempos de ocio.
5. Trastorno por estrés postraumáticos (TEPT)
Experimentar situaciones traumáticas como accidentes, agresiones, incendios e incluso el acoso escolar puede llevar a sentir inseguridad.
6. La visión de vida de nuestro círculo social
La presencia o ausencia de un círculo social de referencia, formado por familia, amigos, compañeros de estudios, trabajo y ocio, esencial al momento de evaluar el grado de seguridad que experimenta cada individuo.