La realidad es que el sistema de juicios es un sistema fundamental y tremendamente importante de supervivencia.
Cuando la mente enjuicia que un alimento está en mal estado diciendo “esto está malo”, no te lo comes y así evitas caer enfermo.
Cuando hay una determinada temperatura en tu entorno la mente te dice: “hace frío, necesito abrigarme”… y así evitas caer enfermo, o incluso morir por hipotermia.
Cuando estando en la calle a altas horas de la noche ves una persona con un aspecto concreto, tal vez con apariencia peligrosa, tu mente lo enjuicia y esto te permite tomar acciones apropiadas para evitar el sufrimiento y evitar una situación peligrosa, por ejemplo.
“Los juicios no son ni buenos ni malos.
Son indispensables para la supervivencia y el desarrollo integral de cada ser”.
De una forma muy simple lo importante es que entiendas el mensaje de dicho procedimiento, que implica que debes seleccionar cuidadosamente a las personas con las que te rodeas, punto.
Esto te ayudará a tener un enfoque más nítido acerca de qué tipo de amigo, persona o pareja es la que tienes en este momento cerca.
El sistema de valoración hacia los demás que te permita de forma sencilla, natural y directa ver qué “tipo de personas son”.
“De una jarra llena de vino no puede brotar agua”.
Ejemplo: este amigo del que te hablaba que te había salvado la vida años atrás.
Tú le quieres y le estás agradecida, pero si está enganchado a las drogas y, ¡muy importante!
Tú nada puedes hacer en ello… ¿Crees que ir con él te hará bien y te aportará lo que tu deseas y mereces?
También personas que te insultan, menosprecian, quejosas, pesimistas redomadas… ¡Nunca más!
“Convertirte en uno de ellos.
Ya que si tú eres ese diamante, otros diamantes querrán tenerte cerca”.