Para sentirse feliz es crucial que la persona tenga ganas de vivir y de disfrutar del momento. Es esencial combinar metas alcanzables con nuestro entorno social para mejorar nuestro bienestar emocional. La actitud positiva es clave en la tercera edad. Incrementar las relaciones sociales es fundamental, ya que es el momento de activar el ámbito social quizás más descuidado durante nuestra etapa laboral. Se hace necesario salir y provocar más vínculos sociales con los vecinos, los antiguos amigos o incluso, estrechar más los lazos de unión con la propia familia. Llegar a los 65 años no implica estancarse y dejar pasar el tiempo sin nada ocioso que hacer, más bien es un momento excelente para buscar nuevas oportunidades que favorezcan el sentimiento de felicidad y de bienestar emocional con uno mismo. Es importante encontrar actividades que nos ocupen y nos generen bienestar, como bailar, ir a un espectáculo, aprender un hobby, practicar gimnasia de mantenimiento o yoga, participar en un taller de lectura, viajar, hacer senderismo, escuchar programas de radio o escribir un cuento o la biografía propia, ya que estas actividades mejoran nuestra salud física y mental. Si es necesario, no dudes en solicitar ayuda para realizar estas actividades y así mejorar tu bienestar físico y emocional.