Esta convivencia trae consigo una reducción de la independencia e intimidad de los miembros de la familia, tanto los adultos como los jóvenes, pero también puede traer un enriquecimiento de la relación, si se obtiene un acuerdo y se trabaja para hacer facilitar la coexistencia. Cuando uno de los abuelos se muda en tu casa, te sometes a cambios y debes estar preparado para adaptarte. Por más que ames a tus abuelos, a veces la convivencia con ellos resulta tan difícil, ya que tendrás que aprender a compartir y convivir con ellos. Muchas personas mayores quieren seguir siendo independientes durante el mayor tiempo posible y pueden resentirse por sus esfuerzos por tratar de cuidarlas. Si esto sucede, trate de ser paciente y empático. Comuníquese abierta y honestamente con ellos para ayudarlos a sentirse más en control de su situación. Responsabilidades Compartidas Es fundamental que entre padres y abuelos se encuentre el punto justo de colaboración para el cuidado de los nietos. Aunque los abuelos vivan en casa, no es recomendable que se les permita interferir en la educación de tus hijos e hijas, pero tampoco es justo que se les cargue con la responsabilidad de cuidar a los nietos. La clave es tratar de ser cariñoso y paciente porque tu abuelo o abuela puede convertirse, con el paso del tiempo, en un buen consejero y compañero. Luego del período de adaptación, que por lo general conlleva varios meses, te parecerá divertido compartir en casa con un ser tan especial que te consentirá, al tiempo que te llenará de consejos y mimos.