Nunca hemos tenido tantos medios para comunicarnos y nunca tantas personas han admitido sentirse solas. Algunos sociólogos citan un estudio que indica que el incremento del uso de Internet aumenta la posibilidad de aislamiento social y depresión cuando el medio electrónico suplanta formas más tangibles de contacto humano. Y no parece que vaya a mejorar, ya que el ritmo de la sociedad moderna no fomenta las relaciones humanas afectuosas. Incluso muchas familias que viven juntas casi no mantienen conversaciones significativas, pues cada cual está inmerso y aislado usando su dispositivo electrónico para ver su serie favorita, jugar a videojuegos o consumiendo sin control los contenidos de las redes sociales.
La pérdida de un ser querido deja un vacío enorme en la vida del otro, sobre todo si han pasado mucho tiempo unidos. Comunicación fría e impersonal, el uso de la tecnología como medio para comunicarse se interpone entre las personas, pues se promueve el aislamiento debido a que, en lugar de hablar o verse, la gente prefiere poner mensajes de texto a través de las redes sociales.
Vivir en grandes ciudades es fácil observar que en las grandes ciudades la mayoría no sabe siquiera quienes son sus vecinos, viviendo en comunidad, pero en total soledad, lo cual es paradójico. La falta de confianza en los demás y el deseo de proteger la intimidad también lleva a muchos a no abrir sus vidas a otros.
Nuevos entornos de trabajo tras la pandemia del Covid- 19 muchas empresas optaron por el teletrabajo continuo. Esto ha dado lugar a una sensación de desarraigo laboral y ha aislado más a los empleados, impidiéndoles interactuar con sus compañeros en persona. El teletrabajo, cuando es opcional y se alterna con días presenciales, puede ser muy positivo; pero cuando es continuado y permanente puede provocar sentimientos de soledad.
Estas son tan solo algunas causas, hay más.