La soledad puede tener varias caras.
Por un lado, podemos estar solos porque queremos, como opción personal, mientras que, por otro, se trata de una afección que podemos sufrir aunque no queramos, siendo entonces un problema importante.
Separación, viudez…
Ello depende de la situación marital que tenga una persona.
La soledad puede ser causada por ejemplo cuando se produce una separación.
Ello no implica obligatoriamente que haya soledad, pero cuando hay separación normalmente se pasa por un periodo en el que la persona está algo sola.
De la misma manera sucede cuando alguien enviuda.
Cuando se muere el cónyuge hay una soledad importante que puede durar años, porque normalmente coincide con una edad ya tardía en la vida.
Problemas con el alcohol o las drogas
Hay personas que se ven abocadas a la soledad por ellas mismas o por los demás.
Esto es a consecuencia de sufrir algún trastorno relacionado con el alcohol o las drogas.
Una parte de tales personas queda excluido socialmente, no tiene casa, duerme en la calle…
mientras que los que se consiguen tratar puede empezar una nueva vida y suelen acabar la soledad con personas que han sufrido lo mismo que ellos.
Tecnología
Sí, la tecnología une personas, pero quizás no de forma adecuada.
La soledad, como consecuencia de la tecnología, es por el mal uso de las pantallas, sea por redes sociales, juegos y toda clase de acciones que hacemos y que implican no moverse de casa.
La tecnología, entonces, aísla a las personas, una gran parte de las cuales son jóvenes, imposibilitando que se relacionen con los demás.
Una opción personal
La soledad no se suele elegir, pero hay personas que prefieren estar solas.
No queremos solo hablar del terreno amoroso sino también de amistad y hasta familiar.
Se aíslan por completo porque se encuentran mejor así.