El tratamiento para la bulimia irá enfocado hacia 3 áreas principales:
Ganar capacidad de autocontrol, de modo que la paciente pueda elegir no realizar las conductas de ingesta y compensaciones que le hacen permanecer en el bucle de la bulimia.
Desarrollar habilidades emocionales que le permitan gestionar sus emociones de manera eficaz.
Como decíamos, la comida tiene un papel de regulación emocional o reductor del malestar y ansiedad, que se trabajará para sustituir por otras formas de regulación más saludables.
Focalizar tiempo y energías en construir.
Las personas con bulimia nerviosa pueden invertir buena parte de su tiempo a darle vueltas al malestar, su imagen corporal, y temas relacionados con la alimentación.
El tratamiento para la bulimia busca desplazar la atención de estos ámbitos hacia otros como: Qué tipo de persona quieres ser y cultivar lo que quieres en tu vida para que esta sea plena y satisfactoria.
Dada la función de regulación emocional de las ingestas, es recomendable ampliar el enfoque de las conductas alimentarias hacia una mirada global de la persona, qué cosas le preocupan, cuáles le importan, y cual es el precio de una vida enfocada a la imagen corporal y la alimentación, para realizar los cambios oportunos y ganar en salud, bienestar y calidad de vida.
La persona dedica una parte importante de su tiempo preocupada o dándole vueltas a su imagen corporal, y la comida cumple una función de regulación emocional, para lo que trabajar en alternativas será algo central en el tratamiento para la bulimia.