La escritura expresiva se revela como una herramienta terapéutica para combatir situaciones traumáticas.
Varios estudios apuntan que la mayoría de las personas obtienen mejoras significativas en su salud, tanto en el plano psicológico como en el fisiológico, a los dos o tres meses de seguir este proceso terapéutico.
La escritura expresiva ayuda a clarificar e interiorizar lo que ha pasado.
Las personas son seres narrativos y, por lo tanto, su bienestar depende del grado en el que puedan reflejar sus tensiones vitales en la historia que se explican a sí mismas y que explican a los demás sobre quiénes fueron, quiénes son y quiénes quieren ser.
Este tipo de ejercicio ayuda, en definitiva, a procesar la información y a conversar de una forma distinta al pensamiento, con más profundidad y con otra perspectiva.
La conciencia y la comprensión emocional son clave para que la persona pueda integrar su experiencia y así encontrar una fórmula para poder superar la situación.
La escritura permite ser detallista, específico y discernir el yo, de los demás, y esta formulación correcta del texto ayuda a tomar conciencia de los procesos emocionales de alta intensidad por medio del orden.
Además de disminuir el estrés, curar viejas heridas, mejorar las relaciones interpersonales, conocerse más a uno mismo y mejorar las estrategias de afrontamiento, este tipo de escritura también ayuda a mejorar el funcionamiento del sistema inmune y el estado de salud.
Lo que es importante es que la persona pueda generar un ritual de escritura en el que pueda concentrarse unos minutos de forma cómoda y sin distracciones en la tarea.
Consiste en encontrar un momento en que la persona se sienta cómoda y entonces focalizarse en los pensamientos y sentimientos más profundos sobre el evento estresante.
No importa el tema sobre el que se desee escribir sino que la persona afectada se deje llevar y explore lo que siente y piensa en ese momento.
Se trata de escribir de forma continuada y sin preocuparse por la ortografía, la gramática o el estilo.
La escritura no hace falta que sea perfecta: No se busca belleza en el texto, sino claridad.
El objetivo es el autoaprendizaje.
La terapia expresiva en personas con experiencias traumáticas de alta intensidad acostumbran a necesitar más tiempo para integrar la herramienta y darse cuenta de sus beneficios.