La psicología transpersonal surge como una propuesta de redefinición de la concepción del ser humano sostenida por la ciencia tradicional, otorgándole un papel protagónico a la espiritualidad y aportando una nueva visión del concepto de salud. A diferencia de otras escuelas que basaban su visión del ser humano en el estudio de sus aspectos enfermos o inmaduros, lo transpersonal nace de la investigación de aquellos aspectos más maduros, invitando nuevamente al escenario a la dimensión espiritual y trascendente que habita en el interior de cada individuo. El término transpersonal alude a aquello que se encuentra más allá de la persona, es decir a aquellas experiencias humanas que exceden nuestra sensación de identidad habitual, permitiéndonos conectar con nuestro ser esencial. La psicología transpersonal propone que nuestra personalidad es algo así como un cascarón, un estuche que contiene nuestra esencia, y ese estuche condiciona el despliegue de lo que habita en los estratos más profundos de nosotros mismos, nuestra identidad divina. La Psicología Transpersonal se nutre de conocimientos provenientes del Budismo Zen y Tibetano, el Tantra, el Taoísmo, el Sufimo, la filosofía Vedanta, el Misticismo y Chamanismo, el trabajo con estados expandidos o ampliados de consciencia, la sabiduría de pueblos originarios de América, la Bioenergética de Alexander Lowen, la psicología Analítica de Carl Gustav Jung, la Psicosíntesis de Roberto Assagioli, y también el paradigma Cuántico-Holográfico de la ciencia. Partiendo del marco teórico aportado por la Psicología Transpersonal, la Psicoterapia Transpersonal es la puesta en práctica de todos estos conocimientos con el objetivo de acompañar al consultante en su proceso de emanciparse del sufrimiento para poder desplegar todo el potencial que habita en su esencia. Desde este punto de vista el síntoma podría ser comprendido como el resultado de una tensión entre el personaje y nuestro ser esencial, y por lo tanto él nos invita a explorarnos para recobrar nuestra coherencia original en consonancia con nuestro entorno y con todo el universo. La Psicoterapia Transpersonal se ocupa de temas como el sentido de nuestra vida, el desarrollo de la intuición, el trabajo con la propia Sombra, el desapego, el contacto con instancias superiores o más profundas de nuestro ser, el despliegue de nuestra creatividad, la enfermedad como un llamado a la coherencia, el rol que ocupamos en nuestra familia, el habitar armónicamente nuestro cuerpo, la trascendencia de nuestro Ego limitado, el desarrollo de la gentileza con uno mismo y con los demás, la práctica de la compasión y el agradecimiento, el servicio y el amor hacia todos los seres, el amor real en contraposición al amor posesivo, y los aportes de la Física Cuántica y el Paradigma Holográfico a nuestra percepción de la realidad.