La psicología dice que la paz mental va de la mano con la fuerza mental, significa que tienes la confianza de que tienes las suficientes habilidades como para poder salir tú solo de cualquier complicación y de que puedes sobrevivir sin problemas a cualquier situación que la vida te presente. Tener paz mental no quiere decir que seas un robot, un ser iluminado o una piedra sin emociones, que no se sienta desesperado de vez en cuando, pero significa que tienes una mejor manera de lidiar con lo que te estresa o molesta, y que no pierdes tiempo, ni gastas demasiada energía aferrándote a todo eso que no necesitas, que te afecta y no te hace ningún bien. No necesitas ser un experto para saber que hay cosas, personas y situaciones que alteran tu mente, y que la única razón por la que siguen teniendo un lugar en tu vida es porque eres un acumulador compulsivo de cosas tóxicas y te niegas a dejarlas ir.
Para tener la paz mental que tanto necesitas en tu vida, necesitas dejar ir estas cosas: Personas tóxicas, la comodidad, la mentalidad de víctima, la obsesión por impresionar a otros, la búsqueda por la perfección y el rencor. La comodidad significa que no vas a crecer, no vas a aprender nada nuevo o conocer a personas que pueden aportarte algo, y eso solo te va a dejar frustrado y agotado. La mentalidad de víctima evita que no hagas tu mejor esfuerzo en todo lo que haces y que no puedas tomar responsabilidad por tus propios problemas, así que tampoco vas a poder resolverlos.
La obsesión por impresionar a otros es la mejor manera de perder tu tiempo, intentando hacer que los demás se sienten orgullosos de ti, sentirte cómodo con quien eres, tus decisiones y acciones, y no hacerlas para los demás, significa que vas a hacer las cosas que en verdad quieres y que no vas a dejar que las opiniones de otros te afecten. La búsqueda por la perfección es una pérdida de tiempo, también es la mejor manera de acabar con tu paz mental, debes aprender a aceptar tus limitaciones y darte cuenta de que nadie espera que hagas todo bien todo el tiempo. El rencor no está castigando a nadie al aferrarte a tu enojo, la verdad es que guardar rencores solo te afecta a ti y a tu calidad de vida, enfoca tu energía en algo más productivo.