Empieza por ti, antes de empezar con los niños te aconsejo que EMPIECES POR TI, todo y que las prácticas contemplativas son aconsejadas hacer en familia sí creo que el adulto necesita haber experimentado ANTES.
Destina cada día un pequeño espacio para tus prácticas contemplativas, experimenta con qué te conectas más.
Hazles saber a tus hijos que estás meditando.
Empieza a introducir momentos de calma en vuestra rutina, por ejemplo: treinta segundos de silencio antes de cenar, escuchar música tranquila en el coche mientras vamos al cole, hacer respiraciones profundas antes de ir a dormir etc.
La meditación va más allá de una práctica es una manera de situarse en el mundo.
Explícaselo con un cuento : antes de iniciaros leer algún cuento juntos sobre qué es la meditación.
La Preparación
Prepara el ambiente: define cuál será el lugar en casa que ocuparán para meditar, cuida que sea cómodo, que no haya distracciones y que esté aislado del ruido lo máximo posible.
Sé realista con los tiempos de la actividad y planifica.
Por regla general se aconseja 1 minuto por año, es decir, en un niño que tiene 6 años la práctica no debería durar más de 6 minutos.
Las primeras veces os recomiendo usar juegos preliminares, 30 segundos de juegos de silencio.
Pídeles que se tomen esta actividad en serio: aunque se tomen pocos minutos, hagan que valga la pena construir este espacio.
Debe ser una actividad voluntaria, así que si un día no quieren no pasa nada.
La clave está en ser constantes, sigue proponiendo aunque te digan que no, un día te dirán que sí.
La meditación debe ser una invitación no una obligación.
No importa qué traigan puesto ni dónde se sitúen lo importante es que se sientan cómodos y si quieren sentarse en el suelo, en un sillón o hacerlo de pie está bien, cada quien debe encontrar el espacio que le acomode y lo haga sentir en confianza.
Los primeros ejercicios que os propongo son trabajando dos áreas que nos ayudarán mucho son: el silencio y la respiración; estos son ejercicios que posteriormente podréis usar para “calentar”.
Los juegos del silencio son una verdadera invitación a la calma y a la vez son una necesidad.
Nuestra mente necesita espacios de silencio para regenerarse.
Las respiraciones.
La respiración profunda o la respiración lenta es aquella respiración en la que nos acostumbramos a tomar bocanadas de aire de manera profunda reteniendo el oxígeno y exhalándolo de manera lenta.
Este tipo de respiración confiere calma y bienestar.
Puedes usar distintas técnicas y ejercicios para trabajar sobre la respiración.