La regla 3-6-9 puede ayudarte a construir una mejor relación, con una conexión más fuerte con la pareja y que pueda superar con éxito la etapa “Honeymoon”.
Es la idea de que una relación atraviesa por tres fases durante el primer año.
Esto crea un marco para garantizar que la relación avance a un ritmo saludable.
Los primeros 3 meses son la etapa de luna de miel, los siguientes 3 meses son la etapa de conflicto, y los siguientes son la etapa en la que se decide si te quedas en esa relación y la sigues trabajando, o si terminas y comienzas a buscar algo nuevo.
La idea también es que no renuncies a una relación antes de que empiece.
La etapa de luna de miel no es la mejor para tomar decisiones, ya que es una etapa en la que apenas estás conociendo a la otra persona, y en la que no necesariamente estás viendo su verdadera personalidad o forma de ser.
Al final del primer año, habrás visto lo bueno, lo malo y lo feo de tu pareja, y es ahí donde puedes tomar una decisión mucho más informada y estar más seguro de que tu pareja quiere lo mismo y es compatible contigo.
Los primeros 3 meses: esta es la etapa de descubrimiento y es para conocer a la persona, para hacer muchas preguntas, para entender el nivel de atracción y la compatibilidad inicial.
Después de los 6 meses: esta es la etapa de profundizar, ya que la relación se va volviendo más fuerte y se comienza a construir la conexión emocional, pero es también donde comienzan a aparecer más retos y donde se debe aprender a ser vulnerable con el otro, y a trabajar en equipo para solucionar problemas.
Después de los 9 meses: esta es la etapa de evaluación, ya que es el momento en el que debes evaluar qué es lo que quieres para esta relación a largo plazo, analizando la compatibilidad con la otra persona, con los planes que tienen, sus objetivos y la forma en la que ven la relación.
Hay que hacer preguntas sobre lo que los dos están buscando y tomar una decisión sobre lo que sigue para la relación, que puede ser continuar o no.