Una de las principales estrategias de autocontrol, por muy tonto que parezca, es la capacidad de tomar una pausa antes de reaccionar.
En situaciones de estrés, molestia, al estar presente ante una fobia o en momentos emocionales intensos, es fácil actuar impulsivamente, pero aprender a detenerse y ser conscientes de lo que estamos, nos permite decidir cómo queremos actuar a pesar de lo que sentimos, esto sería el llamado autocontrol.
El mindfulness o atención plena, aunque no es en sí, una técnica de relajación, nos ayuda a estar presentes y conscientes de nuestras emociones sin dejarnos llevar por ellas.
Entre las técnicas de autocontrol emocional y relajación más conocidas, se encuentra el establecimiento de metas.
Sin duda, escribir un diario emocional es una excelente técnica para tomar conciencia de tus emociones y patrones de comportamiento, incluso es una de las más recomendadas por los profesionales de la salud mental.
Como última técnica de relajación y de autocontrol emocional, se encuentra el ejercicio físico.