La empatía, según las investigaciones, hace que las personas sean mejores administradores, personal y familiares y amigos.
Pero tiene un impacto mucho más amplio que eso.
Según los investigadores, estamos todos juntos en esto, y la compasión y la conexión son esenciales para un futuro próspero y compasivo.
Algunas personas son más empáticas por naturaleza que otras, pero todo el mundo puede mejorar su empatía con ejercicios sencillos y basados en la evidencia.
La empatía es una forma de comunicación.
Demuestra a los niños que eres consciente de lo que están pasando, aunque no entiendas lo que sienten.
La empatía también es una herramienta útil para averiguar lo que ocurre detrás del comportamiento de las personas.
Os ayudará a ti y a tu hijo a trabajar en equipo para superar los obstáculos que surjan.
La empatía no es lo mismo que la compasión.
Puede que sientas pena por tu hijo si muestras compasión.
Ser empático no implica bajar el listón.
La empatía no consiste en sentir pena por alguien, sino en comprender sus emociones.
Para reaccionar con empatía, primero debes tener en cuenta lo que está viviendo tu hijo, tanto las luchas a las que se enfrenta como la forma en que éstas afectan a sus sentimientos.
La empatía, en su forma más sencilla, es la capacidad de ponerse en el lugar de otro y considerar sus pensamientos y sentimientos.
Los estudios han demostrado que la empatía es una valiosa capacidad vital.
La inteligencia emocional, o cociente emocional (C.E. ), se considera más importante para el éxito en la vida que el C.I., o cociente de inteligencia.
Se caracteriza como la capacidad de comprender los propios sentimientos y los de los demás, así como la capacidad de regular las propias emociones y practicar el autocontrol.
Los padres deberían considerar la posibilidad de enseñar empatía y fomentar la inteligencia emocional en sus hijos por diversas razones.