La empatía es la capacidad que tienen las personas de comprender y respetar los sentimientos y las emociones de otro individuo y sentirlas como propias.
El proceso de empatía requiere la observación de algo que le ocurre a alguien y luego la identificación con esos sentimientos o situación observada.
La empatía suele comenzar a manifestarse en la primera infancia y está relacionada con la influencia de los entornos sociales del niño.
La empatía es una cualidad que está relacionada con la inteligencia emocional, es decir, el sistema que reúne las habilidades relacionadas con la comunicación entre el individuo y sus sentimientos.
Dentro de la inteligencia emocional se incluye tanto a la empatía como a la motivación, el control de las emociones y el manejo de las relaciones.
La importancia de empatía
Los individuos desarrollan la empatía desde la primera infancia.
La empatía es una de las capacidades más sobresalientes del ser humano, por lo que es considerada una cualidad, don o virtud.
La capacidad de identificarse con el prójimo permite generar relaciones interpersonales más profundas, sanas y armoniosas.
La empatía tiene su base en virtudes como la tolerancia, el respeto, el cariño y la escucha y puede apreciarse en ámbitos como la familia, el trabajo, la escuela y cualquier entorno social.
A pesar de que puede existir una predisposición natural a la empatía o ser un rasgo marcado dentro de algunos tipos de personalidades, esta cualidad puede trabajarse y desarrollarse.
Para eso se pueden tener en cuenta algunas actitudes o hábitos como: Ofrecer al prójimo una escucha atenta.
Respetar la diversidad de opiniones, creencias y decisiones.
No juzgar de ante mano.
Desarrollar la inteligencia emocional para poder reconocer las emociones propias, lo que permite reconocer emociones ajenas.
Mejorar la comunicación con los demás.
Poner atención a la comunicación no verbal.
Comprender y respetar otros puntos de vista durante una discusión o charla.
Ayudar a una persona con discapacidad visual a cruzar la calle.
Alegrarse por los logros o alegrías de un ser querido.
Respetar el horario acordado para una reunión.
Ceder el sitio en una fila a una persona embarazada.
Escuchar con atención las historias o las anécdotas de los demás.
Defender a una persona que está siendo víctima de una injusticia.
Colaborar en una obra benéfica.
Apoyar y ayudar a una persona a conseguir un nuevo empleo.
Ayudar a una persona a la que se le ha averiado el auto en la carretera.
Reconocer los esfuerzos ajenos.