La autoestima en la familia se forma fundamentalmente durante la infancia.
Es muy importante que se tomen en cuenta, al menos, los primeros cinco años de vida.
Durante esta etapa, se fijan los patrones principales.
Es importante que los padres evalúen el trato y la calidad de relación que construyen con sus hijos.
“Es muy importante, papá y mamá, que puedas evaluar qué mensajes le das a tus hijos e hijas cuando te relacionas con ellos, a veces los padres suelen ser muy exigentes, escucho a veces a las personas adultas decir ‘cuando era niño, me decían que era inutil, que no podía hacer cosas’, entonces eso queda grabado”,
La docente le pidió a los papás que tengan mucho cuidado con las exigencias y presiones que ponen sobre sus hijos.
Por ejemplo, si el niño obtuvo una calificación de 18, hay padres que suelen decir por qué no un 20.
“Se siente como yo nunca soy suficiente, es bueno que te preguntes cómo estás contribuyendo a la autoestima de tus hijos”,
Encinas también pidió a los padres estar atentos a la etapa de la adolescencia, donde se produce una separación entre los hijos y sus padres.
Esa distancia se origina, en palabras de la coach, porque el niño empieza a crecer y se da cuenta que es una persona distinta al padre y a la madre.
Empieza a formar su identidad, por lo tanto quien empieza a tener un impacto en su autoestima son los amigos o compañeros.
Otro de los factores que influyen en el desarrollo de una buena autoestima en la familia es la cantidad y la calidad de tiempo que los padres dedican a sus hijos.
“Esa cantidad de tiempo que estamos con nuestras hijas y nuestros hijos tiene que ser de calidad, tienes que hacer conexión, mostrar interés porque cuando tú pasas tiempo con tus hijos, ellos van a aprender de ti”,
“Hay que evitar la sobreprotección, los gritos, los insultos.
Establecer límites, enseñarles que se pueden equivocar y que el error es un aprendizaje”.