La motivación de una persona aumenta cuando se atribuyen los éxitos a factores internos y estables. Después de conocer todos estos aspectos, es importante conocer una serie de pautas que nos pueden ayudar a mejorar la motivación de los niños con TDAH: Reforzar el esfuerzo: la mayoría de los niños agradecen más el reconocimiento personal y el refuerzo social de su trabajo, que la propia nota o valoración de la tarea. Dividir la tarea en partes y reforzar la correcta realización de cada parte. Destacar siempre las partes positivas de las tareas al evaluarlas. Proponer al niño actividades significativas, que despierten su interés y le supongan retos que pueda cumplir. Ayudar al niño a ver sus avances y mejoras, comparando las tareas con otras anteriores por ejemplo. Utilizar un lenguaje más positivo a la hora de valorar sus tareas, destacando los buenos aspectos además de aquellos que debería mejorar. Buscar tareas con novedad: estos niños pierden muy rápido el interés por cualquier cosa y necesitan actividades que les despierten la curiosidad. Trabajar en el presente: los niños con TDAH tienen dificultades para manejar el concepto de tiempo, y por tanto aprender de errores pasados o pensar en consecuencias futuras. Fomentar la actitud de éxito, ya que el reconocimiento y la aceptación son motivadores muy poderosos. Proponer retos y desafíos, que lleven a la superación de uno mismo. Practicar el adelanto fantasioso del éxito, imaginándose las consecuencias positivas de haber conseguido las metas, y no tanto pensando que podría pasar si fracasa. Utilizar autoinstrucciones: darse instrucciones a uno mismo mientras realiza la tarea y felicitarse por los resultados obtenidos. Como conclusión, es importante saber que aunque todas estas estrategias pueden y deben ser utilizadas por la familia, la escuela o los profesionales, estas pautas deben ser enseñadas a los niños desde bien pequeños como forma de promover la auto-motivación.