El maltrato debe ser reiterado y es muy importante especificar la reiteración: tres veces es acoso.
El maltrato reiterado debe suceder entre iguales -esto es, entre compañeros y compañeras del centro escolar, sin importar si es de su misma aula o no-, y en las instalaciones del centro escolar -aulas, pasillos, baños, patio, comedor, gimnasio, ruta del autobús e incluso en el perímetro del centro escolar-.
El acoso escolar es siempre intencional, ya que se hace para obtener un beneficio -ser más popular, obtener las pertenencias de la víctima, su comida, llamar la atención, etc-.
Y, por último, en todo proceso de acoso escolar se acaba produciendo el desequilibrio de poder -el acosador o acosadora se empodera y la víctima pierde su confianza y autoestima-, pero esto puede tardar semanas, meses e incluso años y dependerá de la frecuencia del acoso, de su intensidad y de la resiliencia de la víctima.
La intencionalidad y el desequilibrio no deben ser nunca requisitos para confirmar el acoso.