Partiendo de la base de que el método Montessori entiende la creatividad como algo innato en los niños, este se enfoca principalmente en darles autonomía y libertad para darle rienda suelta a la imaginación, mientras aprenden y se desarrolla su creatividad de forma natural.
Lo más importante para empezar a practicar la creatividad según el método Montessori, es permitir a los niños y niñas que exploren libremente sin imposiciones ni directrices.
De esta forma los niños aprenden a desarrollar su creatividad de forma espontanea y divertida.
Una vez aseguramos que el espacio es seguro y los materiales son adecuados para la edad del niño podemos proponerle diferentes actividades y dejarle libertad para desarrollarlas a su manera, podemos guiar, pero no imponer ni corregir constantemente, en la creatividad no solo hay una forma correcta de hacer las cosas.
Dibujo libre: Dar a los peques papel y colores para que pinten y dibujen lo que más les apetezca sin ninguna limitación ni instrucción.
Pintar con los dedos: Es importante que la pintura sea libre de tóxicos y apta para niños.
Dejarles inventar historias y representarlas es genial para su creatividad, imaginación y memoria.
Con los bloques pueden inventar mil y una formas y estructuras de diferentes alturas y tamaños.
Dar a los niños instrumentos musicales les permite experimentar con la música, las notas, los sonidos y los ritmos.
Darles material de manualidades, pegatinas, colores, cartulinas para que ellos mismos hagan sus propias creaciones.
Con los juguetes adecuados, los niños pueden imaginar que están en una consulta médica, cocinando en un restaurante, etc.
Y recrear escenas de la vida real desde su punto de vista.