La ansiedad se define en cuatro niveles en función de sus efectos: Ansiedad leve, asociada a tensiones de la vida diaria, Ansiedad moderada, en la cual la persona se centra sólo en las preocupaciones inmediatas, Ansiedad grave, hay una reducción significativa del campo perceptivo, y Angustia: temor, miedo, terror, la persona es incapaz de realizar ninguna actividad, ni aun siendo dirigida. Existen diferentes maneras de clasificar los trastornos de ansiedad, según la Asociación de Psiquiatría Americana se clasifican en Ataques de pánico, Agorafobia, Fobia específica, Fobia social, Trastorno por estrés postraumático, Trastorno por estrés agudo, Trastorno de ansiedad generalizada, y Trastorno de ansiedad inducido por sustancias. La ansiedad puede propiciar el aprendizaje y la creatividad, mientras que los trastornos de ansiedad se caracterizan por una ansiedad y preocupación excesivas que se prolongan más de 6 meses y pueden incluir síntomas como inquietud, fatigabilidad fácil, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño. La ansiedad grave implica una reducción significativa del campo de percepción, y la conducta se centra en aliviar la ansiedad, mientras que en los trastornos de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, al individuo le resulta difícil controlar su estado de constante preocupación. La angustia supone una desorganización de la personalidad, y puede ser fatal, ya que un período prolongado de angustia podría producir agotamiento y muerte.