El truco del papel es un método para controlar la ira que consiste en escribir en un papel aquello que nos enfurece y luego deshacernos de él triturándolo o tirándolo a la basura.
Con este gesto tan simple se consigue aplacar el enfado que previamente se había provocado a un grupo de estudiantes.
El truco del tiempo muerto es una técnica que se emplea mucho en psicología infantil para poner coto al mal comportamiento de los niños, pero en adultos puede ser igualmente útil.
Tal y como se hace en el baloncesto, se trata de una pausa para reorganizar el juego, en este caso, la actitud frente a aquello que está provocando la ira.
El objetivo es parar unos segundos y, a continuación, alejarse tanto física como psicológicamente del punto de conflicto.
El truco de entrenar la relajación es fundamental para controlar la ira, una persona que ya sabe cómo relajarse y respirar adecuadamente dispone de herramientas adicionales para aplacar la rabia cuando empieza a emerger.
La Asociación Americana de Psicología propone respirar profundamente desde el diafragma, repetir lentamente una palabra o frase tranquilizadora mientras se respira profundamente, recurrir a la imaginación y visualizar una experiencia relajante extraída de la memoria o ficticia.
Practicar ejercicios lentos como los del yoga puede ayudar a relajar los músculos y fomentar un efecto tranquilizador.
Practicar estas técnicas a diario y aprender a usarlas automáticamente cuando se encuentre en una situación de tensión es esencial.