Es recomendable permitirlo desde los 14 años, pues es una edad en la que existe más autonomía. Hacerlo a los 14 años sería un gran avance. Muchos niños tienen claro de manera temprana cuál es su nombre deseado y ello es básico en el desarrollo de su identidad. Debiera permitírseles si es preciso, antes de los 14 años al haber una disforia intensa y persistente. Las guías clínicas indican que al persistir la disforia de género hasta el inicio de la adolescencia, es probable que esta se mantenga en un porcentaje mucho más alto hacia la adultez, creo que debiera permitírseles desde por lo menos los 10 años. Es fantástico que se reemplace la mayoría de edad con los 14 años, pero podría ser mucho antes. Hay adultos con problemas con su identidad, y no solo con su identidad de género, y hay adolescentes que tienen las cosas bastante claras. Establecer edad es complejo. Para algunas cosas tratamos a los niños y jóvenes como incapaces y para otras no tenemos problemas, siempre tienen que ser sujetos de derecho.