Las técnicas de visualización funcionan para ayudar a las personas a relajarse y a concentrarse.
Son muchas las personas que se sienten a menudo abrumadas por pensamientos ansiosos que dificultan su capacidad para concentrarse.
Frente a este fenómeno popular, las técnicas de visualización, también llamas imaginería guiada, son precisamente un buen recurso contra este tipo de pensamientos.
Este tipo de técnicas son en realidad una práctica sistemática en la que se crea una imagen mental detallada dentro de un entorno que resulte atractivo y relajante para nuestra mente.
Pueden practicarse solas o combinadas con otras técnicas de relajación muscular o con masajes.
Vamos a ver tres de ellas que, siendo efectivas, no requieren demasiado tiempo.
Técnica de la ventana de doble panel
Técnica serena de escena de playa
Técnica del silencio líquido
Básicamente son instrucciones no verbales dirigidas a la mente inconsciente para que actúe como si el entorno visualizado fuera real y estuviéramos allí.
De hecho, este tipo de visualizaciones estimulan las mismas redes neuronales que se activarían en una situación real.
Funcionan fácilmente, además, porque involucran un elemento de enfoque que nos permite redirigir la atención lejos de los pensamientos que nos estresan.
Todo ello, en definitiva, nos ayuda a fortalecer la conexión entre el cuerpo y la mente.