Revisar los oídos Para mejorar -y proteger- el equilibrio, lo primero que hay que hacer es cuidar la salud. Una infección de oído recurrente, padecer vértigo e incluso algunas medicaciones pueden producir una merma en la capacidad natural del cuerpo de mantener el equilibrio. Caminar al menos 15 minutos diarios a buen ritmo ayuda a mantener los músculos fuertes y fortalecer nuestro equilibrio. El baile nos hace mover todos los músculos del cuerpo y además trabajamos el equilibrio y la flexibilidad. Un gesto tan simple como mantenerse en pie sobre una única pierna tanto tiempo como sea posible ayuda a fortalecer el equilibio corporal. La eficacia aumenta si se hace con los ojos cerrados, ya que el ejercicio se complica. Actividades físicas como taichí, baile o yoga ayudan a mantener el equilibrio. Quien tiene escaleras en casa tiene un tesoro, al menos para su equilibrio. Subir con la pierna derecha primero y, después, dejar que se le una la pierna izquierda, luego bajar del peldaño, una pierna cada vez, y repetir el movimiento. Este ejercicio podemos realizarlo cambiando la pierna que inicia el movimiento y siempre a ritmo lento en un principio, para estar seguro de controlar el ejercicio. Las pelotas de equilibrio son un accesorio utilizado en clases de yoga, pero cada vez más habitual también en ejercicios básicos de fitness. Y resultan muy útiles para trabajar el equilibrio. El solo hecho de sentarse sobre una de estas bolas ya lo hace. Pero además con ellas se pueden realizar sentadillas o utilizarlas para hacer flexiones.