El Enfoque Integral Centrado en la Persona se nutre y constituye de los siguientes paradigmas: El Humanista La Filosofía Existencial La Neurobiología Interpersonal La Teoría General de Sistemas La Resiliencia.
El eje central, la columna vertebral del Enfoque Integral Centrado en la Persona (EICP) es el Enfoque Centrado en la Persona de Carl Rogers.
Los fundamentos del Enfoque Centrado en la Persona de Carl Rogers son el marco actitudinal para la transformación (empatía, mirada positiva incondicional, y congruencia personal), así como la confianza plena en el ser humano y sus capacidades, y la importancia nuclear de la Presencia como facilitadora del proceso.
A la vez, Rogers describió su Enfoque Centrado en la Persona de manera abierta y ecléctica, por lo que creemos que el EICP es fiel a esta premisa por lo integrativo del enfoque que, a partir de los paradigmas que lo constituyen, conlleva la incorporación múltiples y específicas aportaciones, conocimientos, modelos y herramientas que, añadiendo valor, permiten ajustarnos y adaptarnos a cada persona, grupo y caso en particular.
El Enfoque Integral Centrado en la Persona nos proporciona un marco desde el que entendemos el ser humano y las relaciones, y para nosotros se enriquece día a día con todo aquello aprendido y aprehendido de nuestros alumnos, clientes, colegas, y compañeros de camino en este proyecto en el cual creemos profundamente.