Comenzaremos estableciendo la postura. Después llevaremos nuestra conciencia a las sensaciones corporales. Cada vez que surja o sintamos alguna sensación en nuestro cuerpo vamos a ser conscientes de ellas peor de forma cálida, sin juzgarnos, sin querer cambiar nada, simplemente nuestro cuerpo expresa como estamos y tenemos que escucharlo. No estaremos intentando cambiar nada, meramente se consciente, muy cálido, muy acogedor, muy amistoso y relájate al descubrir las sensaciones corporales, aprende a simplemente estar con ellas, sin tanta lucha interior. Y, ahí, en ese espacio natural puede que vaya surgiendo, poco a poco, una sensación de paz, de bienestar, de estar presente y sobre todo de dejar de luchar. Es un simplemente ser.
Después llevaremos nuestra atención al fluir natural del respirar, pero centrándonos en la exhalación. Cuando estamos presentes estamos conectados con nosotros mismos, cuando estamos distraídos estamos perdidos en nuestras proyecciones. Así que ahora estamos con el simple y mero exhalar. Recuerda, cada vez que agitas tu mente, es cuando empieza la mente a volverse ansiosa, agitada, con estrés, pero en el momento que llevas tu atención al exhalar de alguna forma hay un giro interior, la mente se transforma y podemos permanecer tranquilos y presentes, es como un volver a casa.
Así que ahora vamos a darnos esta oportunidad de volver a casa, de simplemente ser. Date permiso para soltar el aferramiento, el control, la ambición y ahí meramente relájate en un espacio natural en el que no tenemos nada que conseguir, nada que lograr y nada que alcanzar. Es muy relajado, muy pacífico, meramente permanece en él. Permanecemos en el exhalar, soltando todo aquello que nos aflige y meramente relajándonos en el momento presente.
Meramente cada vez que inhalas es como si inspirases paz, bienestar, conciencia, empatía y una capacidad natural para estar presente. Y cada vez que exhalas, exhalas estrés, ansiedad, confusión, los hábitos de distraernos, de alterar nuestra mente, meramente acostúmbrate a esto, inhalamos paz, naturalidad, contento y exhalamos lo difícil, lo que nos cuesta, lo que nos crea nerviosismo, estrechez, mientras que permanecemos en este espacio tranquilo, relajado y presente. Más y más este espacio natural de paz, de contento puede irse estableciéndose en nosotros, meramente confía en él, permanece en él.
Después ve soltando tu atención en la respiración y simplemente permanecer un instante presente, tranquilo y en paz.