La gestión emocional nos va a ayudar a recorrer este proceso natural a la hora de empezar algo nuevo.
No podemos evitar sentir miedo, pero sí podemos GESTIONAR CÓMO VIVIRLO.
Si estamos presentes en el aquí y en el ahora, la ansiedad se va a rebajar, si nos concentramos y ponemos atención en el momento actual, el sitio en el que estamos, la temperatura, cómo nuestra espalda se apoya en el respaldo de la silla….eso nos lleva a quitar el foco en el futuro para traerlo al presente.
Rodéate de gente que te inspire, que te aporten positivismo y que te ayuden a valorar y poner en una balanza tu decisión.
Pon luz en las razones por las que deseas el cambio.
Infórmate todo lo que puedas, si hay cosas que no tienes claras, pregunta, no te quedes con ninguna duda, la falta de información genera más incertidumbre y disminuirá la posible angustia.
La perseverancia y el entusiasmo son fundamentales.
Ser consciente que si las cosas no funcionan como en un inicio habías pensado, siempre habrá nuevas oportunidades.
Confía en tus habilidades y talentos.
Pensar en que vas a fracasar, es solo un pensamiento, no es real.
La SUERTE ES LO QUE SUCEDE CUANDO LA PREPARACIÓN SE ENCUENTRA CON LA OPORTUNIDAD.