Respiración profunda es una herramienta simple pero potente que, al inhalar profundamente y permitir que el diafragma se expanda, activa el sistema nervioso parasimpático, lo que reduce el estrés y trae consigo tranquilidad y lucidez.
Mindfulness es otra técnica, en lugar de dejarte llevar por pensamientos y sentimientos desbordantes, con la concentración en tu respiración lenta y en las sensaciones presentes, podrás enfocarte en el aquí y el ahora y aceptar las emociones sin juzgarlas para evitar la ansiedad y otras sensaciones que pueden afectar tu bienestar.
Identificación y etiquetado emocional es esencial para tu organización y automanejo efectivo, al identificar lo que estás sintiendo, abordas mejor el origen de tu malestar para actuar en consecuencia.
La psicología respalda la idea de que poner palabras a lo que sientes disminuye significativamente el impacto negativo que lleguen a tener.
Defusión cognitiva implica separarse mentalmente de pensamientos impulsivos y reconocerlos como eventos mentales transitorios en vez de como realidades inamovibles, este distanciamiento te facilita tomar decisiones más reflexivas y conscientes, permitiéndote resistir impulsos momentáneos y actuar conforme a tus valores a largo plazo al dejar de reaccionar a través de respuestas automáticas.
Desarrollar la empatía es una herramienta poderosa para la regulación personal, practica la empatía para comprender tus propias emociones y las de los demás con el fin de construir relaciones más saludables y alcanzar una mayor conciencia.
Reestructuración mental también ayuda, la psicología cognitiva respalda la idea de que cambiar patrones de pensamiento negativos contribuye notablemente a nuestro autocontrol, al enfrentar y reemplazar pensamientos negativos con afirmaciones positivas, podrás cambiar tu perspectiva y, por ende, tu comportamiento.
Será más fácil para ti si aprendes a confiar en ti mismo y buscas la mejoría constante con optimismo.
Establecer rutinas y hábitos saludables es importante, la ciencia detrás de la formación de hábitos muestra que mantener rutinas estables nutre tu fuerza de voluntad, incorporar hábitos saludables, como el ejercicio regular y una adecuada cantidad de sueño, te abre paso para que adquieras un mayor control de ti mismo.
Buscar apoyo profesional es algo que le viene bien a cualquier persona, sin importar la edad o condición, es muy recomendable para los adolescentes la intervención de profesionales de la salud mental, como psicólogos o consejeros, ya que proporcionan herramientas específicas y respaldo especializado.