La definición de la Real Academia Española de empatía es la de un “sentimiento de identificación” o “la capacidad para identificarse con otra persona y compartir lo que siente”.
Para Peter Fonagy, psicólogo y psicoanalista, la empatía es lo que podemos sentir por una persona basándonos en nuestra capacidad de imaginar lo que la otra persona está sintiendo.
Sin embargo, esa imaginación de lo que siente la otra persona y que nos provoca la empatía no es más que la capacidad de mentalización.
El significado de empatía se relaciona con la capacidad para compartir y comprender los sentimientos de otras personas.
Esto implica tener una habilidad especial para ver las cosas desde una perspectiva ajena a la personal, lo que también está relacionado con la teoría de la mente, la capacidad de atribuir estados mentales a otras personas.
Por tanto, se puede definir como la habilidad para comprender las emociones y sentimientos ajenos, incluso cuando estos sean negativos.
La empatía resulta muy útil para los seres humanos en sus relaciones profesionales y sociales.
Se trata de una habilidad necesaria para la construcción de una sociedad equitativa y pacífica.
Esta habilidad es la responsable de otorgar la capacidad de comprender estados anímicos de otras personas, lo que crea un ambiente propicio para la solidaridad.
Además, es un componente esencial para la expresión de la compasión y para nuestro crecimiento personal.
Aunque empatía y compasión estén relacionadas, no deben confundirse.
La empatía sirve y ayuda a la hora de construir conciencia social y contribuir a la reducción de la discriminación, prejuicios sociales, racismo y acoso.
Por ello, las sociedades más compasivas, pacíficas y justas están fundamentadas en principios de empatía.
Entre las razones por las que la empatía es crucial para el ser humano está que es esencial para gozar de un bienestar físico y mental, ya que a raíz de ella se logran establecer relaciones profesionales, de pareja y sociales sanas.
También es imprescindible para lograr, por ejemplo, la escucha activa, el apoyo, la comprensión y la asertividad.