Practicar el autocuidado como parte de tu rutina diaria puede mejorar significativamente tu crecimiento personal y tu salud física, mental y emocional.
Identifica áreas de mejora: Decide qué aspectos de tu vida deseas mejorar, como tu carrera, relaciones o autoestima.
Toma un descanso de las redes sociales: Establece un tiempo específico para desconectarte de ellas.
Prueba preparar una receta nueva: Atrévete a preparar algo delicioso y diferente.
Detente y respira: Vivimos en un mundo muy acelerado, así que no dudes en tomarte un momento para respirar.
Planea un paseo o salida entretenida: organiza un día divertido en el futuro cercano.
Practica la alimentación consciente: Disfruta tus comidas sin distracciones y agradécele a tu cuerpo por todo lo que hace por ti.
Cambia tu rutina nocturna: Prueba algo nuevo, como salir a ejercitar o dar un paseo con un amigo.
Gestiona tu dinero: Aunque no parezca autocuidado, reducir preocupaciones financieras alivia el estrés.
Escucha música o baila: Crea una lista de reproducción con tus canciones favoritas; descubre nuestras listas de Spotify aquí!
Si te gusta bailar, ¡siempre es buen momento para hacerlo!
Haz voluntariado en Crisis Text Line: Ayudar a otros es una excelente forma de crecer personalmente.
Haz manualidades: Intenta armar un álbum de recortes o un proyecto creativo.
Encuentra un nuevo podcast: hay mucho contenido en este formato; te animamos a que busques uno que despierte tu interés.
Agenda esa cita o haz esa diligencia que has estado posponiendo: ¡Sácala de tu lista!
Enciende una vela: Elige una que te transmita calidez y calma.
Arma un rompecabezas (¡o al menos inténtalo!)
Prepara un batido: mezcla tus frutas favoritas y disfruta.
Mira videos de animales tiernos: ¡es un impulso instantáneo de serotonina!
Programa una sesión de terapia: ya sea que asistas regularmente o nunca lo hayas hecho, anímate a intentarlo.
Envía un mensaje a alguien que amas: “Hola, ¿todo bien? Solo quería saber cómo estás.” funciona perfecto.
Repite afirmaciones positivas: Escríbelas en un lugar visible para recordarlas.
Ve una película que siempre te hace sonreír: Las películas que levantan el ánimo siempre son un acierto.
Desconéctate por un día: O al menos durante la mayor parte del día.
Duerme bien: Los adultos necesitan al menos 7 horas de sueño cada noche, según investigaciones.
Lee un libro.
Si puedes, tómate un día libre para tu salud mental.