Reconocer las fortalezas, en lugar de enfocarnos en lo negativo, es un buen elemento para ganar confianza y seguridad.
Esto lo puedes descubrir recorriendo tu pasado, tus experiencias, gustos o hobbies, para que puedas identificar esos puntos fuertes que pueden ayudarte a sobresalir o a tener mejores aportaciones en lo que sea que estés haciendo, no solo en el trabajo.
Howell dice que tenemos que cambiar nuestro comportamiento y para eso hay que empezar poco a poco.
Se trata de ir buscando pequeños retos que te saquen de tu zona de confort y te lleven a lograr tus objetivos, para que poco a poco puedas ir dominando esas cosas que te producen inseguridad.
Aprender algo nuevo (ya sea un idioma, tocar un instrumento, una habilidad o un tema que no conocías)
Tener retos físicos (intenta hacer hiking, tener una rutina más intensa o practicar un deporte nuevo)
Tener conexiones (tus amigos, familia y personas de confianza van a ayudar a que mantengas la seguridad)
Cuida tu apariencia (cuando te ves bien, te sientes bien)
Además, la experta dice que hay que tener paciencia, ningún problema se va a resolver de la noche a la mañana, así que hay que empezar a trabajar en esto sabiendo que es un proceso y que cada paso que das, aunque sea pequeño, te va a ayudar a la larga.