La resolución de conflictos se puede realizar siguiendo 5 fases:
– Reconocer el problema y mantener una actitud adecuada ante él
– Formular el problema de forma clara, teniendo en cuenta cómo lo ve el otro
– Buscar alternativas
– Evaluar las alternativas y elegir la mejor
– Puesta en práctica y evaluar los resultados
La mejor manera de resolver los conflictos interpersonales es manteniendo actitudes asertivas.
– Intentar minimizar el conflicto: relajarse, pensar antes de hablar, mantener el control.
– Dialogar: se basa en que las dos personas que tengan el conflicto puedan expresar sus sentimientos y opiniones, escuchándose y comprendiéndose el uno al otro.
– Buscar soluciones gano-ganas: buscar soluciones con las que todos los implicados salgan ganando y puedan sentirse bien manteniendo su autoestima.
– Diferenciar entre posición e interés: si se analiza a fondo existen intereses compatibles, intereses en común, a pesar de tener posiciones enfrentadas.
– Respuesta creativa: se trata de cambiar problemas a posibilidades, escoger buscar lo que se puede hacer, en vez de quedarse con lo terrible que es todo.
– Empatía: ponerse en el lugar de la otra persona.
– Escucha activa: atender al mensaje que nos quiere transmitir y comprenderlo.
– Uso adecuado del “Yo”: atacar al problema no a la persona; expresar cómo es para mí, no lo que el otro debería hacer.
– Negociación: enfocarse hacia las necesidades, no en las posiciones; enfatizar las áreas en común; ser creativo con las opciones y realizar acuerdos claros.