La comunicación asertiva es un estilo de comunicación que implica expresar tus ideas, opiniones y sentimientos de manera clara, directa y respetuosa, sin agredir ni menospreciar a los demás. Se basa en el respeto mutuo y en la búsqueda de un equilibrio entre tus propias necesidades y las de los demás. La asertividad, pues, implica ser capaz de comunicar tus deseos y necesidades de manera firme, pero sin ser agresivo o pasivo. El objetivo es expresarte de forma clara y honesta, manteniendo el respeto por ti mismo y por los demás.
La comunicación asertiva es fundamental en diversos ámbitos de la vida, tanto en el personal como en el profesional, y es un pilar indispensable para la resolución de conflictos, la toma de decisiones y el establecimiento de límites saludables.
Existen 4 tipos de comunicación asertiva: Directa, Empática, Asertiva y Pasiva. La comunicación asertiva se puede desarrollar mediante 7 técnicas asertivas, como el uso del ‘yo’ en lugar del ‘tú’, la técnica del disco rayado, la técnica del banco de niebla, el elogio positivo, la técnica del cuerdo asertivo, la técnica del tiempo libre y la técnica de la confrontación constructiva.
Por ejemplo, imagina que estás en una reunión de trabajo y alguien interrumpe tus intervenciones, podrías decir algo como: “Me gustaría terminar mi punto antes de escuchar otras opiniones. Aprecio tu interés, pero sería más productivo respetar el turno de cada uno para hablar”. Otro ejemplo de comunicación asertiva sería cómo rechazar una petición sin herir los sentimientos de la otra persona, podrías decir: “Agradezco tu invitación, pero en este momento tengo otros compromisos que debo atender. Tal vez podríamos buscar otra ocasión para pasar tiempo juntos”.