La inseguridad es una reacción emocional acompañada de malestar y tensión que se presenta en diversas situaciones, generalmente asociada a situaciones de ámbito social y en la toma de decisiones. Supone una falta de seguridad y de confianza en uno mismo relacionada con una autopercepción negativa personal en la que no se confía en las propias capacidades, en los propios criterios para tomar decisiones ni en sus habilidades tanto sociales como competenciales. Las causas de la inseguridad pueden ser muy variadas, las más comunes son: Perfil perfeccionista y autoexigente La autoexigencia y el perfeccionismo generan una visión de las cosas como perfectas o catastróficas, por lo que en la toma de decisiones solo existen dos posibilidades, tomar buenas decisiones para tener buenos resultados o tomar malas decisiones y obtener resultados catastróficos. Autoestima baja Las personas que muestran inseguridad presentan al mismo tiempo una baja autoestima, no confían en sus capacidades y virtudes, tendiendo a exagerar los aspectos que consideran negativos de ellos mismos. Patrones de crianza exigente Familias excesivamente exigentes generan sentimientos de incapacidad e inseguridad. Experiencias traumáticas En algunas ocasiones la inseguridad viene a consecuencia de la toma de una decisión que ha generado consecuencias negativas, de esta experiencia la persona extrae la conclusión de que no puede confiar en sus criterios para la toma de decisiones. La falta de confianza en sus criterios a la hora de tomar decisiones les hace depender de los demás para tomar decisiones, pudiendo desarrollar una dependencia emocional.