Una persona con gamofobia tiene miedo al matrimonio y al compromiso, lo que hace que tenga muchas dificultades para construir relaciones a largo plazo. El miedo al compromiso a menudo significa que, si bien desea continuar una relación, lucha por ser vulnerable o dar pasos hacia adelante. No se piensa ni se habla sobre el futuro de la relación, no se ponen “etiquetas”, no hay mucha disponibilidad para hacer planes y, cuando se hacen, se suelen cancelar, no hay un vínculo emocional importante o no se trabaja, no se comparte mucha información personal, no se es parte de eventos familiares o con amigos, se muestra ansioso o incómodo cuando la pareja habla o muestra señales de querer algo más, la comunicación puede ser esporádica, donde no se responden mensajes o llamadas incluso por días. El miedo al compromiso se puede dar por muchas razones, a veces es por miedo al rechazo, por inseguridades, por haber experimentado malas relaciones en el pasado o por haber vivido alguna situación traumática.