Tu objetivo debe ser realmente importante para ti.
Si no damos verdadera importancia al objetivo que queremos conseguir, nuestro compromiso no será suficiente.
El objetivo debe tener un gran valor y el compromiso debe ser del 100%, no vale menos.
Conecta con la importancia que tiene para ti conseguir tu objetivo.
Haz que sea realmente importante para ti:
Piensa en cómo va a mejorar tu vida cuando lo consigas.
Piensa en las muchas razones por las que te lo mereces.
Piensa el temible coste que tendría para ti seguir como hasta ahora sin hacer nada.
Prohibido decir “NO PUEDO”.
Sí que puedes.
El “no puedo” no existe, lo usamos para esconder otra realidad.
Cuando decimos “no puedo”, en realidad estamos queriendo decir:
En el fondo “no quiero” hacerlo.
Tu objetivo no es importante para ti y tiene más valor seguir como estás.
Es posible que te hayas impuesto ese objetivo por presión social u otros motivos, pero en el fondo no lo eliges desde tu ser.
No te rindas, consigue la información o ayuda necesarias.
Prohibido quejarse.
Cuando nos quejamos, ponemos toda nuestra atención en el problema.
Si invertimos nuestra energía en la queja perdemos la confianza en conseguir nuestro objetivo.
¡Enfoca tu atención en lo que quieres conseguir!
Cuando veas un problema, busca soluciones, genera opciones para ti.
Así pondrás tu energía en el resultado deseado y te será más fácil mantener tu compromiso al 100%.