Quiérete cuando menos lo merezcas porque será cuando más lo necesites.
Que te quieras, aunque sientas que nadie lo hace, aunque notes que los de tu familia no te quieren.
Que te quieras, aunque tu día a día este lleno de dramas, aunque sientas que tu pareja pasa olímpicamente de ti, aunque te sientas una persona frustrada, que pasa la existencia en un trabajo que odia, aunque te sientas a veces una madre terrible porque explotas y chillas a tus hijos como las locas.
Tú eres tú y es de vital importancia que dentro de ti, las cosas fluyan, que te quieras aunque los que te rodean, no te quieran como tú quieres que te quieran o necesites que te quieran.
Quiérete así, perdida, triste, sola, loca, chillona, enfadada, desesperada, agotada.
Quiérete, los días que las lías parda, los que tomas decisiones de mierda que te hacen pasarlo fatal.
Quiérete, cuando no tienes ganas de peinarte y solo te apetece tumbarte en el sofá, a comer patatas fritas y helado mientras no haces nada productivo en tu vida.
Quiérete, en esos momentos en que te miras en el espejo y te ves fea y gorda.
Quiérete, con tu poco o mucho pecho, con tus piernas cortas, tus tobillos hinchados, tus cartucheras, tus arrugas, tus carnes flácidas o tu pelo seco indomable.
Quiérete, aunque por un momento te veas la personas más horrorosa del mundo.
Y para quererte bien necesitas cambiar la manera en la que te hablas, necesitas cambiar la manera en la que te tratas y la manera en la que permites que te traten los que te rodean.
ALEJA LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS.
Aprende a domarlos y que jueguen a tu favor en lugar de en tu contra.
Piensa, que si todo el día te dices: Qué fea soy, siempre fracaso, que mierda de vida tengo.
Entiende, que es bastante complicado que te sientas bien ni contigo, ni con tu vida y mucho menos que tengas una autoestima en condiciones.
ALEJA LA GENTE TÓXICA.
Intenta pasar el menor tiempo posible rodeada de gente que te roba bienestar emocional, personas que te tratan mal, que te hacen sentir inferior, que no te valoran, que se aprovechan de ti, personas con las que no te sientes bien o que te desprecian.
No necesitas más voces que te digan todo lo que haces mal o que te hagan sentir que eres insuficiente, para eso ya te vales tú sola la mayor parte del tiempo, así que no te lo pongas tan complicado.
Y recuerda siempre quererte sin peros ni peras.
Aprende a decirte cosas bonitas cuando lo necesites, aprende a consolarte en un día de bajón, aprende a ser tu mejor amiga, tu apoyo y tu abrazo en los peores días.
Porque sin ti tu vida no tiene ningún sentido.