La comunicación es importante en cualquier tipo de relación, es lo que ayuda a entender qué es lo que la otra persona quiere o necesita, lo que no le gusta o lo que podría cambiar y mejorar, pero es especialmente importante cuando estás tratando con personas que no tienen disponibilidad emocional, ya que esto va a permitir aclarar la situación, el tiempo de relación y hacia dónde va o no va.
Comunicarse y entender la situación claramente es lo que va a evitar malos entendidos, la frustración de querer algo que la otra persona no puede dar y no va a dejar que te construyas una idea en la cabeza que no se acerca nada a lo que pasa realmente.
Debe haber también un límite, así que hay que decidir cuánto se pueden permitir para que no terminen perdiendo el tiempo.
Si se trata de una relación que no va a llegar a nada entonces tal vez hay que decidir si es mejor no seguir ahí.
Con la comunicación clara, con las señales y focos rojos, con las causas de los problemas, y con toda la información necesaria, puedes tomar una mejor decisión sobre tu futuro y el de la relación en la que te encuentras, pensando en que no debes sacrificar tu propia felicidad, satisfacción o bienestar por aferrarte a la idea de una relación.